
Esta es la primera de las recetas de "Cookies in a jar" que he probado, después de descubrir en qué consistían. Son unas galletas dulces y especiadas, con la nota de la canela predominante, quizás algo alejadas del gusto español, pero ¿por qué no probar nuevos sabores?
Ingredientes:
- 225 grs. de azúcar.
- 280 grs. de harina.
- 1/2 cucharadita de sal.
- 2 cucharaditas de una mezcla de clavo, canela, gengibre y nuez moscada, todos ellos rallados.
- 3 cucharaditas de levadura química.
- 100 grs. de pasas sin pepitas.
Todos estos ingredientes son los que, por capas, se ponen en un tarro de cristal. Lo primero que se pone es el azúcar. Aparte, se mezcla la harina, las especias y la levadura, y esa mezcla se echa sobre el azúcar del frasco, en una segunda capa. Por último, se ponen las pasas y el tarro ya está listo para ser cerrado. Para que quede más aparente, se puede decorar con un lazo, en el que se habrá insertado una etiqueta con el resto de las instrucciones de la receta, con papel de regalo, con un trozo de tela, en fin, al gusto del que regala o pensando en el regalado, que es una postura mucho más generosa, la verdad sea dicha...
La etiqueta que cuelga del frasco explica qué hacer con esa mezcla del tarro. O sea, lo siguiente:
- Precalentar unos 15 minutos el horno a 175ºC.
- Vacíar el contenido del tarro en una ensaladera grande, añadir un huevo batido, y la mantequilla derretida.
- Mezclar bien hasta que la masa esté lista para ser moldeada.
- Hacer bolitas de un tamaño algo más pequeño que una pelota de golf. Ponerlas sobre una bandeja de horno cubierta con papel para hornear, lo suficientemente separadas (en un horno normal, suelen caber unas 9 galletas por bandeja).
- Con un vaso untado de mantequilla en su base y mojado en azúcar, aplastar las bolitas, dándoles forma de galleta redonda.
- Hornear durante unos 10 minutos.
- Sacar del horno y dejarlas enfríar en la bandeja durante 1 minuto.
- Después, ponerlas sobre una rejilla para que terminen de enfriarse. Yo monto un chiringuito en la mesa de la cocina con una rejilla del propio horno colocada sobre dos cartones de leche tumbados, y aunque no es muy glamouroso, funciona: las galletas se enfrian perfectamemente, por arriba y por abajo.
- Se conservan durante más de una semana (si no te las comes antes...) en una caja de lata.



