lunes, 4 de octubre de 2010

Marmitako fácil

A petición de la doctora Anchoa.

Me dan mucho miedo los guisos. Siempre temo que me queden secos o demasiado caldosos, si son de carne, que la carne quede dura, en fin, que son mi talón de Aquiles, una agonía. Así que cuando me lancé a buscar recetas de marmitako, di muchas vueltas hasta que hice mi propia versión del asunto. Y mereció la pena. Funcionó.

No sé si será muy fiel al original, pero está muy bueno. Se parece bastante a éste en el aspecto, pero ya pondré la foto del mío la próxima vez que lo haga, o sea, dentro de unos días.

Mi receta es ésta.

Ingredientes (para 4 personas):

- 250 grs. de atún en dados (yo uso ventresca de La Sirena, la hay todo el año y es un corte muy, muy jugoso)

- 4 patatas medianas

- 1 cebolla pequeña

- 1 lata de pimientos morrones

- 1 cucharada sopera de carne de pimiento choricero

- 1 pastilla de caldo de pescado

- agua 

- 1 chorrito de aceite de oliva

- sal


Preparación:

Se pocha la cebolla cortada fina en una cacerola, con un buen chorro de aceite de oliva. Cuando esté bien blanda, se añade un poco de sal y las patatas cortadas en trozos chascados. Se rehoga todo un poco, y entonces se añade el pimiento choricero y el pimiento morrón. Se cubre todo con agua y la pastilla de caldo desmenuzada. Se deja cocer durante unos 15-20 minutos, hasta que las patatas estén hechas. En ese momento se añade el atún, se prueba a ver si está bien de sal (el caldo ya lleva sal, cuidado con eso), se deja cocer uno o dos minutos más: será suficiente para que se haga el pescado.

3 comentarios:

Doctora Anchoa dijo...

¡Bieeeen! Muchas gracias. Este puente estamos en Cantabria, de hecho mejor, porque seguro que comeremos marmite, que lo llaman ellos, y así al fin de semana que viene pruebo este y comparamos. Seguro que gana el tuyo.

Teresa, la de la ventana dijo...

Qué dices, Doctora... ¿Un marmitako de abuela cántabra? Uf, eso es poner el listón muy alto...

Tú traete la receta...

Doctora Anchoa dijo...

No, que por no abusar iremos de restaurante. Pero vamos, que la receta de la abuela te la traigo fijo.