LUNES: adoro el bocadillo de jamón con tomate. Casi tanto como odio los bocadillos de queso manchego que mi madre me hacía más veces de las que quiero recordar. Qué cosa más seca, por favor... No sé cómo no me rebelaba y me negaba, mira que era asquerosamente obediente, porque aquello era un suplicio. Entre el queso, semicurado, o sea, nada jugoso precisamente, y el pan, aquellas "pistolas" llenas de picos tiesos que te raspaban la faringe y el resto del sistema digestivo... uf... qué malos recuerdos...
A mí la pasta fresca me gusta tal cual, sin salsas, sólo con un poco de mantequilla y queso rallado. Yo ya no compro queso rallado, prefiero tener siempre en casa un trozo de gruyere, edam o gouda (no puedo con el emmental, demasiado soso), y rallar lo que necesite en el momento. Si aún hay hambre después de la pasta (no es mi caso, pero sé que no me caracterizo precisamente por mi buen saque, con poco tengo bastante...), una buena rebanada de pan, ligeramente tostado, con unos mejillones en escabeche pueden ser una buena opción.
MARTES: los jamoncitos de pollo quedan muy bien en salsa, y ésta es una sencillísima, con una base de cebolla, zanahorias y vino blanco. La guarnición, si no basta con las zanahorias que lleva el pollo, puede completarse con unas judías verdes de lata, también fácilmente calentables en el microondas.
Para esta ensalada yo prefiero usar escarola, le va muy bien al roquefort y a las nueces. Una buena selección de quesos españoles y de fuera puede poner el punto y final a una cena ligera, ya que hemos comido caliente a medio día.
MIÉRCOLES: las pescadillas quedan muy bien así, cocidas y en frío. Las patatas con salsa alioli son un buen acompañamiento.
Unos huevos fritos con patatas y jamón, al más puro estilo "Casa Lucio", para cenar. Sencillo, pero "confort food" ibérico indudable... Tan fácil de hacer, que al mismo tiempo podemos ir preparando la comida del jueves.
JUEVES: esta quiche me la saqué un día de la manga en un intento de variar la que siempre ponía a mis padres y a mi hermano cuando venían a comer (a petición de ellos, que conste...). Es muy rica, el queso de rulo de cabra le da un toque muy especial, al igual que los ajetes. Y el hecho de usar tacos de jamón york en lugar del típico bacon la hace aún más ligera. Los tomatitos cherry son muy fáciles de transportar sin que se estropeen y son una guarnición sana y rica para acompañarla.
Hace poco he descubierto este pescado. Lo compré de pura carambola, por curiosidad y porque estaba de oferta en La Sirena. Y lo cierto es que le va muy bien esta preparación: vuelta y vuelta con un poco de sal y ajo en polvo. La coliflor con bechamel aportará a esta cena un poco más de contundencia. Y si le añadimos unos trozos de jamón serrano, mejor.
VIERNES: es viernes, la semana ya pesa un poco, así que ¿por qué no acudir a las latas?
Pero incluso siendo viernes, el salmón en papillote es tan fácil de preparar que no hay excusa para no hacerlo.
SÁBADO: empieza el fresquito otoñal y parece que apetecen de nuevo los guisos. Un buen marmitako puede ser una opción.
Los puerros cocidos como espárragos y acompañados de una vinagreta de mostaza son una guarnición ligerísima y rica. Perfectos para acompañar unas salchichas envueltas en hojaldre con queso.
DOMINGO: la carne de avestruz es muy similar a la de ternera, pero mucho más tierna. Hecha a la manera francesa, con mantequilla, sal y pimienta, y acompañada de unas patatas hasselback puede ser una buena comida de domingo.
Creo que ya puse en otro menú los sea breezes... Cachis, me ha traicionado el subconsciente. Reconozco que me gustan mucho. Y los ibéricos... pues igual. Un buen remate para una semana que termina aquí.
A mí la pasta fresca me gusta tal cual, sin salsas, sólo con un poco de mantequilla y queso rallado. Yo ya no compro queso rallado, prefiero tener siempre en casa un trozo de gruyere, edam o gouda (no puedo con el emmental, demasiado soso), y rallar lo que necesite en el momento. Si aún hay hambre después de la pasta (no es mi caso, pero sé que no me caracterizo precisamente por mi buen saque, con poco tengo bastante...), una buena rebanada de pan, ligeramente tostado, con unos mejillones en escabeche pueden ser una buena opción.
MARTES: los jamoncitos de pollo quedan muy bien en salsa, y ésta es una sencillísima, con una base de cebolla, zanahorias y vino blanco. La guarnición, si no basta con las zanahorias que lleva el pollo, puede completarse con unas judías verdes de lata, también fácilmente calentables en el microondas.
Para esta ensalada yo prefiero usar escarola, le va muy bien al roquefort y a las nueces. Una buena selección de quesos españoles y de fuera puede poner el punto y final a una cena ligera, ya que hemos comido caliente a medio día.
MIÉRCOLES: las pescadillas quedan muy bien así, cocidas y en frío. Las patatas con salsa alioli son un buen acompañamiento.
Unos huevos fritos con patatas y jamón, al más puro estilo "Casa Lucio", para cenar. Sencillo, pero "confort food" ibérico indudable... Tan fácil de hacer, que al mismo tiempo podemos ir preparando la comida del jueves.
JUEVES: esta quiche me la saqué un día de la manga en un intento de variar la que siempre ponía a mis padres y a mi hermano cuando venían a comer (a petición de ellos, que conste...). Es muy rica, el queso de rulo de cabra le da un toque muy especial, al igual que los ajetes. Y el hecho de usar tacos de jamón york en lugar del típico bacon la hace aún más ligera. Los tomatitos cherry son muy fáciles de transportar sin que se estropeen y son una guarnición sana y rica para acompañarla.
Hace poco he descubierto este pescado. Lo compré de pura carambola, por curiosidad y porque estaba de oferta en La Sirena. Y lo cierto es que le va muy bien esta preparación: vuelta y vuelta con un poco de sal y ajo en polvo. La coliflor con bechamel aportará a esta cena un poco más de contundencia. Y si le añadimos unos trozos de jamón serrano, mejor.
VIERNES: es viernes, la semana ya pesa un poco, así que ¿por qué no acudir a las latas?
Pero incluso siendo viernes, el salmón en papillote es tan fácil de preparar que no hay excusa para no hacerlo.
SÁBADO: empieza el fresquito otoñal y parece que apetecen de nuevo los guisos. Un buen marmitako puede ser una opción.
Los puerros cocidos como espárragos y acompañados de una vinagreta de mostaza son una guarnición ligerísima y rica. Perfectos para acompañar unas salchichas envueltas en hojaldre con queso.
DOMINGO: la carne de avestruz es muy similar a la de ternera, pero mucho más tierna. Hecha a la manera francesa, con mantequilla, sal y pimienta, y acompañada de unas patatas hasselback puede ser una buena comida de domingo.
Creo que ya puse en otro menú los sea breezes... Cachis, me ha traicionado el subconsciente. Reconozco que me gustan mucho. Y los ibéricos... pues igual. Un buen remate para una semana que termina aquí.




2 comentarios:
Teresa...porfiiiiiiiii...¿Me podrías dar la receta del marmitako cuando puedas? Sin prisa, que no es probable que la pueda practicar en breve. Es que a El Ese le encanta, anda loco con el marmite de su abuela (que probaremos este finde, jijijiji)
Oído cocina, Doctora.
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