Es ésta una receta con poco misterio. Sencilla y de las que optimizan el esfuerzo invertido la primera vez que se hace. Me explico. Como se observa en la foto, salen dos empanadillas, o sea, con un rollo de hojaldre saldrían cuatro. Si sois dos en casa o uno y no os importa repetir al día siguiente o al otro, el trabajo que os lleve prepararlo lo tendréis ya hecho cuando hagáis las otras dos. Porque tanto la mitad de la masa como la mitad del relleno se pueden congelar, lo que agiliza bastante el proceso en la segunda tanda. Si sois cuatro en casa, pues nada.
El hojaldre se puede hacer. Su, la de los Webos lo tiene en su blog, y seguro que sale estupendo, pero una es vaga para ciertas cosas y tremendamente laboriosa para otras, y el hojaldre está entre las primeras. Además, el que venden en el Lidl es tan bueno que aún me da más pereza ponerme a amasar. Así que un ingrediente fundamental de esta receta es precisamente ése: un rollo de hojaldre de Lild.
El relleno es una base de pisto de cebolla, tomate y pimiento verde mezclado con una lata de ventresca de bonito en aceite. También congela estupendamente, así que la idea es dividirlo también en dos y meterlo en el congelador. El próximo día que queráis empanadillas sólo tendréis que sacar las dos cosas, masa y relleno, unas horas antes del congelador.
Ingredientes (para dos empanadillas de buen tamaño):
- Un rollo de hojaldre del Lidl (si es posible, merece la pena la diferencia con otros industriales)
- 1 cebolla mediana
- 1 pimiento verde (yo pongo medio, pero eso va en gustos)
- 2 dientes de ajo
- 50 grs. de tomate triturado natural (puede echarse tomate frito, pero pierde bastante)
Preparación:
- Se pica la cebolla y el ajo. El pimiento se parte en trocitos pequeños. Se pocha todo junto a fuego lento hasta que estén bien blandos. En ese momento se añade el tomate triturado, se sala y se deja cocer todo junto, mezclando de vez en cuando hasta que se reduzca un poco el agua (unos 15 minutos). Al final, se añade la ventresca desmenuzada con los dedos, y se mezcla bien. Se deja otros 5 minutos para que se integren bien los sabores.
- Se parte la plancha de hojaldre en dos. La mitad se enrolla de nuevo en su propio papel y se guarda en el congelador. La otra se parte a su vez en otros dos trozos. Se rellena cada trozo con la mezcla de pisto y ventresca, se sellan con un tenedor y se pintan con huevo batido o leche.
- Se meten en el horno precalentado a 210ºC durante unos 20 minutos.
- Se pueden comer calientes o frías.




