domingo, 27 de noviembre de 2011

Empanadillas de hojaldre de pisto con ventresca


Es ésta una receta con poco misterio. Sencilla y de las que optimizan el esfuerzo invertido la primera vez que se hace. Me explico. Como se observa en la foto, salen dos empanadillas, o sea, con un rollo de hojaldre saldrían cuatro. Si sois dos en casa o uno y no os importa repetir al día siguiente o al otro, el trabajo que os lleve prepararlo lo tendréis ya hecho cuando hagáis las otras dos. Porque tanto la mitad de la masa como la mitad del relleno se pueden congelar, lo que agiliza bastante el proceso en la segunda tanda. Si sois cuatro en casa, pues nada. 

El hojaldre se puede hacer. Su, la de los Webos lo tiene en su blog, y seguro que sale estupendo, pero una es vaga para ciertas cosas y tremendamente laboriosa para otras, y el hojaldre está entre las primeras. Además, el que venden en el Lidl es tan bueno que aún me da más pereza ponerme a amasar. Así que un ingrediente fundamental de esta receta es precisamente ése: un rollo de hojaldre de Lild.

El relleno es una base de pisto de cebolla, tomate y pimiento verde mezclado con una lata de ventresca de bonito en aceite. También congela estupendamente, así que la idea es dividirlo también en dos y meterlo en el congelador. El próximo día que queráis empanadillas sólo tendréis que sacar las dos cosas, masa y relleno, unas horas antes del congelador.

Ingredientes (para dos empanadillas de buen tamaño):

- Un rollo de hojaldre del Lidl (si es posible, merece la pena la diferencia con otros industriales)
- 1 cebolla mediana
- 1 pimiento verde (yo pongo medio, pero eso va en gustos)
- 2 dientes de ajo
- 50 grs. de tomate triturado natural (puede echarse tomate frito, pero pierde bastante)

Preparación:

- Se pica la cebolla y el ajo. El pimiento se parte en trocitos pequeños. Se pocha todo junto a fuego lento hasta que estén bien blandos. En ese momento se añade el tomate triturado, se sala y se deja cocer todo junto, mezclando de vez en cuando hasta que se reduzca un poco el agua (unos 15 minutos). Al final, se añade la ventresca desmenuzada con los dedos, y se mezcla bien. Se deja otros 5 minutos para que se integren bien los sabores.

- Se parte la plancha de hojaldre en dos. La mitad se enrolla de nuevo en su propio papel y se guarda en el congelador. La otra se parte a su vez en otros dos trozos. Se rellena cada trozo con la mezcla de pisto y ventresca, se sellan con un tenedor y se pintan con huevo batido o leche. 

- Se meten en el horno precalentado a 210ºC durante unos 20 minutos.

- Se pueden comer calientes o frías.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Curry de garbanzos

Abro esta nueva etapa de Chez Thérèse con un plato único, al menos para mí, que con poco y menos tengo suficiente. Unos garbanzos al curry fáciles y con la virtud tan útil en estos tiempos de carreras y agobios de agenda de estar mejor de un día para otro. Así que son perfectos como comida de tartera. Tampoco congelan mal, así que pueden convertirse en una buena opción para guardar en el congelador sin tener que pasar por caja donde La Sirena (no es nada personal, al contrario, soy buena clienta, pero las cosas made-in-home son mejores, sin duda).

CURRY DE GARBANZOS
(Para 2 personas con buen saque)
Ingredientes:
- 1 frasco grande de garbanzos cocidos
- 1 cebolla grande
- un puñado de pasas de ciruela sin hueso
- medio puñado de higos secos
- dos patatas pequeñas cocidas
- aceite de oliva
- sal, curry y cominos molidos

Preparación:
Un rato antes (o el día antes, lo mismo da), se cuecen las patatas con piel durante unos 20-25 minutos y se pelan. Deben quedar cocidas, pero tirando a duras (se terminarán de hacer en el guiso). Se reservan.

En una cacerola con aceite se rehoga la cebolla picada hasta que esté bien blanda. Se añade sal, curry y comino al gusto. Se da unas vueltas y se echa un buen chorro de agua. Se deja cocer un poco. Se añaden los garbanzos escurridos y lavados, las pasas y los higos troceados y la patata en cuadrados no demasiado pequeños. Se mezcla todo bien. Se echa más agua, sin llegar a cubrirlo, pero sí con idea de que el guiso sea caldosito. Se da unas vueltas, mezclándolo todo bien y se deja cocer tapado durante unos 15- 20 minutos.

De entre los muertos

Después de más de un año sin pasarme por aquí, vuelvo a la cocina, aunque nunca me fui del todo. Porque guisar, sigo guisando, pero de otra manera, eso también. Ahora cocino para una, y eso, que sólo parece un pequeño detalle de cantidades, lo cambia todo. Especialmente si, como yo, una gran parte del placer de cocinar está en hacerlo para los demás. Cuando pierdes ese aliciente, la cosa pierde mucho encanto, y debes reestructurar en tu mente lo que significa cocinar. Y en esas estoy. Pero me sigue gustando, y comer también, así que vuelvo. No sé cómo, pero aquí estoy.

Vuelve Madame La Fenêtre.