Una empieza tonteando en la cocina con el Iphone a imagen y semejanza de su amiga (Miotraella es la culpable de este desaguisado, vaya por delante...), y termina atreviéndose a casi cualquier cosa... Muchas tardes de sábado (o domingo, según) las dedico a preparar algo de bollería de cara a la semana siguiente. Aunque soy mucho de tostadas de pan con mermelada (o tumaca), también me gusta salir de la rutina y mojar en el café unas magdalenas o un buen trozo de bizcocho.
Ayer la idea era probar algo nuevo, pero no sabía qué, así que terminé haciendo la siempre deliciosa bica de Su (webosfritos.es). Pero estaba claro que tenía la vena creativa, porque la hice, sí, pero añadiéndole un pequeño "tuneo": cambié la nata que lleva por leche de coco. El resultado ha sido muy bueno, y es que este bizcocho jamás defrauda. El sabor no cambia gran cosa (quizás un puntito más fresco, pero muy sutil), y sigue conservando su increíble esponjosidad y esa ligereza que parece imposible llevando mantequilla y nata en cantidad.
El video recoge el proceso hasta que la meto en el horno. Aunque digo que vuelvo... no volví. Pero sí que hice una foto con el resultado final, la del principio del post. Soy novata, así que espero que sabréis disculparme...
Por la noche no pude resistirme a probarla, y lo hice con un té: me encantó el resultado. Nunca agradeceré lo suficiente a Su el que me diese a conocer esta receta. Gracias mil.
La receta ya la publiqué en su día, pero vuelvo a ponerla aquí, con la variante de la leche de coco:
Ingredientes:
- 180 grs. de azúcar + un poco más para espolvorear antes de meter al horno
- 200 grs. de harina
- 100 grs. de mantequilla derretida
- 2 huevos
- 100 ml. de leche de coco
- medio sobre de levadura Royal
Preparación:
- Se precalienta el horno a unos 150-160ºC.
- Se baten los huevos con el azúcar y la mantequilla derretida. Se añade la leche de coco y se mezcla bien. Por último se va añadiendo la harina mezclada con la levadura, poco a poco, y se sigue batiendo, hasta que quede una mezcla bien lisa y sin grumos.
- Se pone la masa en un molde untado de mantequilla o mejor forrado de papel de horno. Se espolvorea la superficie con azúcar.
- Se mete al horno durante 40 minutos. Se deja reposar fuera otros 10 minutos, y finalmente se saca del molde. Se conserva muy bien dentro de una lata durante unos tres o cuatro días (si es que dura tanto...).


