El plato de hoy inaugura una categoría de recetas que, poco a poco, voy incorporando a mi recetario. Tengo una olla lenta ("Marilenta", para los amigos) y empiezo a saber cómo usarla. Bueno, de hecho tengo DOS ollas lentas, una grande, que apenas uso, y una pequeña, para 1-2 raciones, que compré hace unos meses y que me ha dado el empujón definitivo a la hora de cocinar de esta manera. Descubrir el blog de Marta Miranda, Crockpottizados y su grupo de Facebook, fue otro factor importante a la hora de soltarme y empezar a sacarle partido a la cocción lenta. En definitiva, que cada vez hago más cosas en mi Marilenta y con mejores resultados.
La receta de hoy es muy fácil y el resultado sorprende. Por lo tierna que queda la carne, por el toque exótico y por lo gratificante que es encontrarte un plato tan rico con tan poco esfuerzo: sólo sellar la carne en una sartén y pochar un poco la cebolla y el ajo que lo acompañan. Luego, la eficiente Marilenta se ocupa de todo ella sola.
Ingredientes (para 1-2 personas):
- 500 grs. de carne de ternera (yo lo suelo hacer con carne para estofado o morcillo, pero también sale bien con carrilleras de ternera o de cerdo).
- Una cebolla mediana
- Dos dientes de ajo
- Mezcla de especias chinas (también he probado con mezcla de especias marroquíes y también funciona muy bien).
- Un chorrito de salsa de soja
- Un puñado de almendras y unas pocas pasas de ciruela
- Sal y pimienta
- Aceite de oliva
Preparación:
- Cortar la carne en dados y sofreirla un poco en una sartén con aceite de oliva. Reservar la carne en un plato.
- Quitar ese aceite, poner nuevo y pochar la cebolla con el ajo hasta que estén medianamente blandos.
- Añadir las especias al gusto, la salsa de soja, las almendras y las pasas de ciruela, y echar de nuevo la carne a la sartén. Mezclar y dejar unos minutos todo junto al fuego.
- Echarlo todo en la olla lenta. Añadir un poco de agua (que no llegue a cubrirlo, pero suficiente como para que haga una buena salsa).
- Tapar y cocer en posición Alto durante unas 3 horas y media.
- Servir con pasta corta (yo uso bicicletas o caritas de Los Simpsons...) o con arroz blanco.
En plena temporada de albaricoques, y con la nevera llena de ellos (es lo que tiene tener pueblo, y padre con huerto...), nada mejor que hacer un clafoutis para rebajar un poco el stock... Postre sencillote al máximo y muy lucido. Atención: puede hacerse con cualquier fruta de verano, de las jugosas, pero al mismo tiempo carnosas (cerezas, peras, ciruelas...).
Ingredientes (para un molde grande - yo suelo hacerlo con la mitad de los ingredientes para un molde cuadrado de 20 x 20 cms):
- 500 g. de albaricoques deshuesados (aproximadamente, lo interesante es que el fondo del molde quede bien cubierto por la fruta).
- 125 g. de harina
- 100 g. de azúcar
- 3 huevos
- 250 ml. de leche
- 125 ml. de nata líquida
- 50 g. de mantequilla
- una pizca de sal
- un sobrecito de azúcar vainillado
Preparación:
- Precalentar el horno a 180ºC.
- Lavar y secar los albaricoques.
- Untar bien de mantequilla el molde.
- Poner los medios albaricoques en el molde, con el hueco del hueso mirando para arriba.
- Calentar un poco la leche,
- Echar en un bol la harina y el azúcar con la leche templada, y disolverlo bien.
- Echar los huevos batidos, la sal y la nata a la mezcla anterior, Mover y mezclar bien. No deben quedar grumos. Si hay, darle un golpe de batidora para dejar la mezcla bien fina.
- Echar la mezcla en el molde, sobre los albaricoques. Poner unos trocitos de mantequilla por encima.
- Meter al horno unos 45 minutos. Un cuarto hora antes de sacarlo del horno, espolvorear con azúcar vainillado.
- Servir tibio.
- Si no nos lo comemos de una sentada, recomiendo no comerlo frío: pierde mucho sabor y textura. Queda bien recalentado 30 segundos al microondas.
Estas trufas son muy fáciles de hacer, y el resultado no tiene nada que envidiar a las trufas que se compran en las pastelerías. El toque del café, muy sutil, les da una gracia añadida.
Ingredientes:
- 200 g. de chocolate negro puro (Yo uso el de Valor)
- 10 cl. de nata espesa
- 15 g. de mantequilla
- 1 cucharada sopera de café soluble
- Cacao en polvo
Preparación:
- Fundir el chocolate en un cazo, al baño maría.
- En otro cazo, hacer hervir la nata con la mantequilla. Añadir el café soluble, remover y mezclar bien.
- Verter esta mezcla sobre el chocolate fundido.
- Fuera del fuego, mezclar bien hasta obtener una crema lisa y homogénea.
- Dejar en el frigorífico hasta que la pasta esté bien firme.
- Con dos cucharitas, hacer las bolitas. Rebozarlas en el cacao en polvo.
- Guardar en una caja metálica, bien separadas entre sí, y conservar en el frigorífico.
- Aguantan muy bien, durante bastantes días.

Ya que tenemos la cocina revuelta y las manos pringadas de chocolate, podemos rematar la tableta que hemos empezado para las trufas y hacer unos Mendiants. Si las trufas son fáciles, los mendiants son lo más simple que se pueda imaginar. Más que nada, porque sólo hay que fundir el chocolate al baño maría en un cazo, coger un papel de horno y sobre él extender cucharaditas de chocolate, a las que añadiremos frutos secos de adorno. Se meten en el frigorífico hasta que el chocolate se endurece y ya.
Lo de los frutos secos tiene su misterio, ya que en origen simbolizaban justamente el color de los hábitos de las órdenes religiosas mendicantes a las que estos bombones deben el nombre: pasas por los dominicos, avellanas por los agustinos, higos secos por los franciscanos y almendras por los carmelitas. Yo les pongo eso o lo que tenga ese día por la despensa: pistachos, nueces, arándanos secos, piñones, naranja confitada...
Esta receta es la de mi madre, y es tan fácil y tan agradecida que no sé qué hacéis comprando bollería industrial todavía, la verdad...
Yo he reducido a la mitad las cantidades, porque salen muchísimas rosquillas. Aún así, con la mitad de todo, la última vez que las hice me salieron unas 15 (también depende de lo grandes que se hagan, claro). Demasiadas para mí sola, pero si sois muchos o tenéis buen saque, con doblarlo todo de nuevo, ya está.
Ingredientes:
- 1 huevo
- 2 cucharadas de leche
- 2 cucharadas de anís
- 2 cucharadas de aceite
- 2 cucharadas de azúcar
- 1/4 de sobre de levadura Royal
- Harina (la que pida la masa; ir añadiendo hasta que la masa no se pegue en exceso, y sea manejable).
- Batir el huevo en una ensaladera.
- Añadir la leche, el anís, el aceite, el azúcar y la levadura. Batir.
- Incorporar la harina, poco a poco, mezclando, hasta que la masa no sea excesivamente pegajosa y la podamos sacar de la ensaladera y amasar en la encimera.
- Calentar una sartén con aceite abundante.
- Formar las rosquillas e ir friendo. No echar muchas rosquillas juntas a freír, porque la temperatura del aceite baja y no se hacen como es debido. Yo uso una sartén pequeña, en la que me caben unas 3 a la vez.
- El aceite debe estar bien caliente al principio, pero luego debe bajarse el fuego un poco mientras se fríen para que no se quemen por fuera y se queden crudas por dentro.
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jueves, 9 de octubre de 2014
19:22
| By:
La de la ventana
Category:
Carnes
Un pollo en salsa de cava (o sidra, que también con ella sale muy bien) y nata que, acompañado de arroz blanco, se convierte en un completo y sabroso plato único.
Ingredientes (para 2 personas):
- 3 contramuslos deshuesados y hechos trozos de bocado
- 1 lata pequeña de champiñones laminados o un puñado de setas secas rehidratadas, según gustos
- 1 botellín de cava o sidra, según gustos
- 1 buen chorretón de nata líquida
- Harina para rebozar el pollo
- 1 hoja de laurel
- Sal y pimienta
Preparación:
- Se sazona el pollo troceado con sal y pimienta, se enharina ligeramente y se fríe en una cazuela con un poco de aceite hasta que esté dorado, pero no demasiado churruscante, ya que tendrá que terminar de hacerse en la salsa. Se saca y se reserva.
- Se echa un poco más de aceite y se saltean un poco los champiñones escurridos de la lata o del agua de hidratación durante unos minutos. Se vuelve a añadir el pollo a la cazuela.
- Se echa el botellín de cava o sidra, una hoja de laurel y se tapa. Se deja cocer a fuego medio durante unos 25 minutos, moviéndolo un par de veces, para que no se pegue.
- Se echa un buen chorro de nata líquida, se mezcla todo bien y se deja cocer unos 5 minutos más, hasta que la salsa esté bien ligada.